Saint-Chaptes, pueblo con un rico pasado histórico, conserva vestigios de vida que se remontan a la prehistoria. El nombre actual del pueblo apareció en 1121 bajo la forma de Sainte Agathe, luego Sancta Agatha. Hoy en día, Saint-Chaptes cultiva un estilo de vida equilibrado que desea preservar.

Historia y patrimonio

Saint-Chaptes, rodeado de viñedos y campos de cereales, es un encantador pueblo agrícola con una arquitectura típica de las Cevenas meridionales. El pueblo, antiguamente conocido como Sainte Agathe, tiene una rica historia marcada por dos castillos privados: el castillo de Saint-Chaptes, de origen medieval con su oasis de verdor y sus dos torres, y el castillo de la Tour, modernizado en el siglo XIX al estilo del Directorio con una torre de vigilancia añadida por Viollet Le Duc. Un torreón del siglo XIII domina el parque y se eleva sobre la llanura agrícola. Estos castillos, declarados Monumentos Históricos, no están abiertos al público. Saint-Chaptes cuenta también con cuatro fuentes repartidas por el pueblo.

Equilibrio entre naturaleza y agricultura

Con una superficie de 1306 hectáreas, Saint-Chaptes es un pueblo donde la naturaleza y la agricultura desempeñan un papel importante. Dé un paseo por los viñedos y campos de cereales, cultivados por agricultores. La mayor parte del municipio se dedica a la agricultura, debido a las zonas inundables donde se concentran las viviendas.

Las rocas esculpidas

 

Pasee en familia y descubra las coloridas esculturas y bajorrelieves del bonito pueblo de Saint-Chaptes. Inspirándose en los dibujos de las cuevas de Chauvet y Lascaux, el artista Jean-Marc Pagès, conocido como Marcus, ha esculpido todo un bestiario en el que aparecen manos humanas: caballos, toros, jabalíes y otros animales exóticos amenizarán el paseo.